Los Hermanos Martínez Gil le cantan a su «Chacha linda»

Por ÓSCAR BOTERO FRANCO *

El 15 de abril de 1957 fallece trágicamente en Mérida el gran Pedro Infante Cruz, cantante y actor mexicano, no alcanzando a disfrutar del éxito que tuvo la película “Tizoc” (Amor indio), que protagonizó al lado de María Félix. Esta obra cinematográfica dirigida por Ismael Rodríguez, se estrenó el 23 de octubre de 1957, seis meses después de la muerte de Infante, y ese mismo año fue premiada con importantes distinciones: “Globo de Oro”, “Oso de Plata” y “Ariel”. Pues bien, en esta película Pedro Infante interpreta la bella canción titulada “Pocito de Nacaquinia”, que cuenta la historia del joven guerrero mexica Milajahuat y la princesa totonaca Xanat, siendo una de las obras más importantes que compusiera Jesús Bojalil Gil, más conocido como Chucho Martínez Gil, el mismo autor del tema “Dos arbolitos” (aunque hay una polémica al respecto). “Pocito de Nacaquinia” es cantada especialmente cada 3 de mayo, en la celebración del día de la Santa Cruz en el municipio de Misantla (Veracruz).

Misantla fue fundada por los totonacas el 20 de enero de 1564, aunque se dice que realmente este hecho pudo haber ocurrido entre 1540 y 1545, por eso cada 20 de enero se celebra un aniversario más de su fundación. En dos ocasiones fue capital del estado de Veracruz (1847 y 1865), se encuentra a 245 kilómetros de la Ciudad de México y con una altitud de 305 metros sobre el nivel del mar, presentando un clima cálido-húmedo. Musicalmente, es importante porque por tradición muchos tríos son originarios de allá. Y precisamente en Misantla nacieron dos consagrados artistas: Los Hermanos Martínez Gil. Vamos a conocer un poco de su historia.

Don Pablo Martínez Guerra, abogado y pianista reconocido en su tierra, contrajo matrimonio con la señora Rosario Gil Barradas y de esa unión nacieron Carlos y Pablo, cuyos apellidos serían, por ende, Martínez Gil. Ambos nacieron en Misantla, Veracruz, y fallecieron en la Ciudad de México.

Carlos nació el 8 de octubre de 1907 (otras fuentes aseguran que fue el 9 de enero) y murió a las 2 de la mañana del 9 de febrero de 1972 (a los 64-65 años de edad), mientras que su hermano Pablo vino al mundo el 24 de enero de 1910, para emprender el viaje eterno el 23 de enero de 1987, faltando un día para cumplir sus 77 años de edad. Es importante anotar, que cuando se produjo el deceso de Carlos, su hermano Pablo prometió no volver a cantar, y lo cumplió, guardándole fidelidad a quien fuera su compañero de andanzas durante 42 años. Sobre la fecha de nacimiento de Carlos y Pablo, tres investigadores musicales colombianos (Jaime Rico S., Carlos E. Serna S. y Hernán Restrepo D.) parecen no estar de acuerdo con las aquí citadas, pues en sus publicaciones aparecen fechas diferentes. Pero nos hemos ceñido a las que aparecen en la biografía escrita por Jorge Martínez.

Carlos y Pablo se iniciaron musicalmente como dúo de voces y guitarras, componiendo sus propias canciones, en Jalapa (1925), pero en abril de 1930 debutaron en el “Salón de Variedades” del puerto de Veracruz, ubicado en el Parque Porfirio Díaz y la fecha de fundación de este recinto no se precisa, sólo pudiéndose comprobar que en 1915 ya existía. Para esta primera presentación, Carlos y Pablo invitaron como acompañante a su tío materno Octavio Gil Barradas, dando lugar al Trío Jarocho Martínez Gil. Y fue tanto el éxito obtenido, que ese mismo año viajaran a la Ciudad de México, presentándose en el “Teatro Lírico” dentro de la obra “El Romeral”. Esta sala se inauguró en 1907 por Justo Sierra, tuvo varios nombres, pero en 1934 recuperó su nombre original, para desaparecer en la década de los 80´s, siendo “Papacito piernas largas”, con Angélica María, la última obra presentada allí. Estaba ubicado muy cerca a la estación metro Allende, en la calle de Cuba, No.46.

Posteriormente, hacen su primera presentación en la radio, en la estación XEB, en un programa patrocinado por la Casa Gazca Rojo.  El 18 de septiembre de 1931 debutan en la XEW y en 1932 se presentan en el teatro “Esperanza Iris” en la compañía de Roberto Soto. Este sitio fue uno de los principales exponentes de la actividad escénica del recordado Distrito Federal.

La primera composición de los Hermanos Martínez Gil se titula “La jarochita”, tema que les dió grandes satisfacciones y que sirvió como carta de presentación para que ellos ingresaran como socios fundadores a la SACM (Sociedad de Autores y Compositores de México). Luego se produce su ingreso al elenco de la disquera “Peerless”, fundada en 1933 por los señores Gustavo Klinckwort y Eduardo Baptista, donde estuvieron hasta 1935, triunfando rotundamente con “Vuelve”. Al retirarse su tío del trío, en 1933 ingresa su primo Alfredo Bojalil Gil (“El Güero” Gil) y unos meses después, ya en 1934, lo hace su otro primo Jesús Bojalil Gil (Chuco Martínez), naciendo así el sensacional Cuarteto Martínez Gil.

Con esta conformación, hicieron una serie de giras y presentaciones, pero los resultados económicos no los dejaron satisfechos, lo que motivó a que Alfredo y Jesús se retiraran del grupo. Carlos y Pablo se unen al Grupo Ritarmelo (ritmo, armonía, melodía), del cual hacían parte Emilio Tuero, Gonzalo Curiel y Ciro Calderón. La separación de los primos Bojalil duró poco y se reintegran al cuarteto, emprendiendo una gira por Argentina (1937), contratados por Radio Belgrano de Buenos Aires, con el éxito que era de esperarse. Pero al término de este periplo, los hermanos Bojalil Gil deciden retirarse del grupo definitivamente y Alfredo “El Güero” Gil ingresa al grupo de su otro hermano Felipe Bojalil (esposo de Eva Garza), llamado también “El Charro” Gil, y luego a “Los Panchos”, mientras que Jesús se dedica a cantar como solista, conociéndose como “El Cancionero Triunfador”.

Ese mismo año viajan a Nueva York a cumplir un contrato con la NBC, ocasión que aprovecharon para realizar grabaciones en la filial del sello Decca en Estados Unidos, siendo importante recordar que esta disquera nació en el Reino Unido en 1929, gracias a la gestión de Edward Lewis. Como anécdota curiosa, durante su estadía en la Gran Manzana coincidieron en el modesto Hotel Belvedere (de la calle 48) con Jorge Negrete y Ramón Armengod, llamado “El chansonnier de moda”, veracruzano. En 1939, nuestros artistas acompañaron a Negrete y Armengod en la grabación de “Besos”. Los Hermanos Martínez Gil tuvieron como guitarristas acompañantes a Juan Hurtado, Salomón Jiménez, Gustavo López y José “Pepe” Morales, llamado cariñosamente “Don Chucho. quien estuvo 13 años con ellos. Después de 1940, cuando la época dorada del cine mexicano estaba en todo su esplendor, los Hermanos Martínez Gil son llamados para participar en algunas películas.

En 1942 participan en “Fiesta en Veracruz”, al lado de Mario Moreno, “Cantinflas”. En el 48 hacen su aparición en “La bien pagada”, con María Antonieta Ponds. En 1950 intervienen en “Un corazón en el ruedo”, con el torero Luis Procuna y la actriz colombiana Sofía Álvarez. Y una de sus últimas apariciones en el cine fue en “La tarea”, en 1984.

El público aplaude sus canciones: “Vuelve”, “A las seis me voy”, “Relámpago”, “Falsaria”, “Mar y cielo”, “Canción sin nombre”, “Luceros”, “Recuérdame”, “Adiós amor”, “Cachito de mi alma”, “La mula maicera”, “Voy gritando por la calle” y la inolvidable “Chacha linda”, compuesta por Pablo y dedicada a su esposa Lucha María Bautista, “La cancionera de los ojos verdes”, quien participara al lado de Agustín Lara en el cortometraje “El novillero”. “Chacha linda” se estrenó en un Festival de Cine Orfeón en 1941 y a la postre, es uno de los temas que más se ha escuchado en toda Latinoamérica y que era obligado en las tradicionales serenatas. En Colombia se hizo una estupenda versión de este bolero por el Trío Los Romanceros, que alcanzó altas cifras de ventas y de difusión. También fue muy popular la que hiciera don Pedro Vargas y los mismos Hermanos Martínez Gil la regrabaron en 1966 al cambiar de disquera. En el dueto, Carlos se distinguió como autor y Pablo como compositor.

En 1952 ingresa al dueto de los Hermanos Martínez Gil el hijo de Pablo y Elena Galindo, Pablo Martínez Galindo, quien había nacido el 6 de junio de 1933, un joven con buena voz, excelente guitarrista y que dio una nueva vida al grupo, reafirmando su popularidad y gran aceptación entre el público. Su adaptación al dueto que hacían su padre y su tío fue inmediata, De esta forma, presentan el formato de trío. Pablo falleció en el año 2006.

Pero llega el año de 1953 y el alto directivo de la RCA Víctor Mexicana, don Mario Rivera Conde, viendo el éxito tan arrollador del trío “Los Panchos”, llama a los Hermanos Martínez Gil, que pertenecían al elenco de la disquera, y les propone un cambio de estilo para enfrentarlos musicalmente al trío de Gil-Navarro-Avilés y, además, les informa que su nuevo repertorio contaría con los arreglos del maestro Rubén Fuentes Gassón. Se desata así, una gran rivalidad artística y en algunos casos los Hermanos Martínez Gil superaron a Los Panchos.

Los Hermanos Martínez Gil sufrieron una serie de problemas, según un columnista, “…por su espíritu inquieto, su carácter indómito y sus ideas revolucionarias…” También tuvieron que afrontar conflictos de tipo sindical, pues es las asambleas gremiales se mostraban acaloradamente y con Emilio Azcárraga tuvieron dificultades, debiendo soportar además un boicot injusto. Pero estos artistas fueron grandes, dejaron profunda huella, sus canciones se siguen escuchando con inusitado entusiasmo y esos 42 años (de 1930 a 1972) de actividad profesional no fueron en vano. O si tenemos en cuenta su primera y temprana incursión en el ámbito musical, en 1925, entonces serían 47 años. Motivo para que recibieran muchas distinciones, como también Discos de Oro y de Platino. A Carlos le fue conferida la medalla “Virginia Fábregas” al cumplir sus Bodas de Plata profesionales.

Las canciones de los Hermanos Martínez Gil hoy hacen parte de importantes colecciones, algunos discos son difíciles de conseguir, ya que ellos además de grabar para las ya citadas casas Peerless, Decca y RCA Víctor, también lo hicieron para los sellos “Vocalion” (creada en 1916 por Aeolian Company) y “Orfeón” (de Rogerio Azcárraga Madero, surgida en 1958). Y hay un hecho que no queremos dejar en el olvido: el famoso “silbido” de los Hermanos Martínez Gil, por ejemplo en “Flor sin retoño”, lo hacía Carlos.

Aunque hemos tratado de hacer una investigación biográfica de estos extraordinarios artistas mexicanos muy ceñida a la realidad, y según la información encontrada y consultada, puede haber vacíos, pero es un homenaje a quienes supieron cantar a su tierra, a la vida, a la mujer y a las situaciones sentimentales cotidianas, reflejándolas en el pentagrama. Hermanos Martínez Gil: ¡Siempre los recordaremos!

*Periodista e Investigador musical

 1970-2020: 50 años de trayectoria internacional

Medellín, junio 7 de 2020

5 comentarios en “Los Hermanos Martínez Gil le cantan a su «Chacha linda»

  1. Mensajes que hemos recibido a través del whatapp:
    El tenor Ignacio Arango Jaramillo dice: «Don Ó, extraordinario y completo este gran artículo…»
    El productor radial Fabio Casas Arango dice: «Me parece muy buen artículo…»,
    El señor Fabio Trujillo, experto en cuestiones musicales dice: «Querido Óscar, siempre nos sorprendes con esa gran información sobre los cantantes o grupos musicales de gran recordación. Son de gran utilidad tus aportes a la investigación musical y artística. Mil gracias y un fuerte abrazo. Fabio»
    Don Emilio Rivera Muñoz, reconocido hombre de radio dice: «Excelente Óscar…»
    El autor de varios libros sobre cuestiones artísticas, señor Reinaldo Vélez Moreno, dice: «Una gran investigación. Felicitación»

  2. Oscar,lo único que sepuede aportar a éste documento,es una Felicitación,como en anteriores ocasiones.La minuciosidad en los datos aportados ,es de Estudiosos,para hacernos conocer,en detalle,el trasegar de Los Grandes Artistas,como es el caso de Los Martínez Gil.

  3. El odontólogo Leonardo García, a través del chat dice: «Óscar saludos, muy interesante el artículo…»
    El experimentado hombre de radio, don Emilio Rivera Muñoz, dice: «Buenos días Óscar, mención de honor con sabor a cielo es lo que te mereces. Felicitaciones»

  4. Muy bien, Óscar: Un buen artículo sobre estos extraordinarios músicos, y coincido contigo en que fueron del nivel de Los Panchos. Mencionaste también la característica de ellos que llama mi atención y es el afinado silbido melódico que incorporan en muchas de sus grabaciones. El que tengo más presente en mi recuerdo es el bolero «Recuérdame». Abrazos, y feliz noche, ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)

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