Autor: ÓSCAR BOTERO FRANCO *
El domingo 27 de septiembre de 1970, el periódico “El Colombiano” de Medellín, Colombia, un diario de circulación nacional, publicaba en sus páginas interiores un artículo dedicado a la bella cantante y actriz mexicana Angélica María, firmado por el suscrito, Óscar Botero Franco. Ese artículo marcó el inicio de mi carrera periodística, la cual hoy, después de casi 57 años de actividad permanente, me lleva a recordar nuevamente algunos datos biográficos sobre la triunfal carrera artística de esa gran figura, ícono de los años sesenta, la inolvidable Angélica María. Podría decirse que ella fue mi madrina en estas lides del periodismo y de la investigación musical.
Angélica María, llamada en aquella época “La novia de México”, calificativo dado por el periodista y locutor Octavio de Alba, realmente era la novia de todos los jóvenes que admirábamos su belleza, su profesionalismo, sus canciones, sus películas. Para mí, “Yo que no vivo sin ti”, se convirtió en la canción favorita, no descartando “Eddy, Eddy”, “Sabor a nada”. “Dominique” o “Sábado y domingo”. Recuerdo que la disquera colombiana que publicaba las producciones de Angélica María imprimió para promoción una foto-postal de la artista, teniendo al reverso la letra de “Sábado y domingo”, más conocida aquí como “La yenka”, y los seguidores de la cantante tarareaban la canción y la bailaban, debido a su ritmo contagioso.
Pero voy a hacer un poco de historia. Cómo pude conocer más detalles sobre Angélica María, su biografía, su carrera musical, sus actuaciones en el cine, la televisión y el teatro.
Alguna vez, leyendo una revista en la casa de mi abuelo ubicada en la zona de Castropol de El Poblado, Medellín, de las que le regalaba su empleadora, la señora Alicia Gaviria de Salazar, cuñada del industrial Carlos Ardila Lulle, encontré un aviso publicado por “Películas Mexicanas” (Pelmex), en el cual ofrecían cinco fotografías gratis a quienes escribieran a la dirección anotada, si la memoria no me falla, era Avenida División del Norte #2462 en el antes D.F. Y no lo pensé para solicitar las fotos, tales como las de Angélica María, César Costa, Alberto Vázquez, Enrique Guzmán y Julissa. Y las fotos llegaron cumplidamente, después del tiempo normal que demoraban los correos entre Colombia-México-Colombia. Y seguí escribiendo para solicitar más fotos, pero siempre incluyendo a Angélica María, iniciando así mi colección fotográfica sobre la encantadora artista.
Y también, en una de esas revistas encontré una carta dirigida a la redacción de la misma, firmada por Aida Álvarez Aguirre, presidenta del Club de Admiradoras de Angélica María, de Guadalajara, Jalisco. Tampoco lo dudé, y de inmediato le escribí a Aida, naciendo entre nosotros una gran amistad que perduró varios años. Ella me enviaba fotos, revistas, recortes de periódicos, casetes, banderines, pines publicitarios y, en fin, todo aquello que tuviera relación con la gran Angélica María. Por este motivo, alguna vez el locutor radial Alonso Restrepo Osorio, de la emisora Radio Éxito, perteneciente a la cadena RCN de Colombia, me invitó a uno de sus programas, un especial sobre Angélica María, y me presentó como “el novio de la novia de México”. Algo similar sucedió con el presentador radial Luis Fernando Garcés, cantante de gran éxito, quien también siempre asociaba el nombre de Angélica María con el mío, pues afirmaba que yo tenía la más grande colección discográfica sobre la artista, además de muchos otros elementos relacionados con la cantante.
Angélica María nació el 27 de septiembre de 1944 en Nueva Orleans, ciudad al sureste de Luisiana, a orillas del río Misisipi, en Estados Unidos de América. Fueron sus padres el músico y acordeonista estadounidense Arnold Frederic Hartman (1913-1992), más conocido artísticamente como Arnie Hartamn, y la mexicana Angélica de Jesús Ortiz Sandoval, nacida en 1924 y quien falleció en octubre de 1996. Se habían casado en 1943. Del padre de Angélica María es poco lo que se conoce, se dice que era bohemio, que se divorció de doña Angélica Ortiz cuando la niña tenía escasos cinco añitos de edad, que contrajo segundas nupcias y tuvo otros hijos (se habla de 2 damas y 2 varones). Los padres de Angélica María se conocieron en la ciudad de México, cuando doña Angélica Ortiz laboraba en un prestigioso hotel, y el acordeonista Arnie la vio, surgiendo un amor a primera vista, se enamoraron y contrajeron matrimonio en el anterior D.F. Pero al músico le resultó una gira por Nueva Orleans y llevó a su esposa, violando la prohibición de que ella viajara, debido a su estado de embarazo ya muy avanzado. Fue así, como la primogénita de los esposos Hartman Ortiz nació en aquella ciudad, digamos accidentalmente, cuando lo indicado era que naciera en la ciudad de México.
La señora Angélica Ortiz, productora, directora y escritora de cine, teatro y televisión, era hija de Alfonso Ortiz Velasco y de María de Jesús Sandoval Paullada. Este matrimonio procreó seis hijos: Alfonso, Angélica, Yolanda, Luis, Blanca y Álvaro. Valga la pena anotar que Álvaro (Cd. de México, agosto de 1930) fue un gran actor, participó en muchas películas (desde 1952 hasta 1985), contrajo matrimonio con la actriz peruana Ofelia Montesco, con quien convivió hasta la muerte de ella (1983), teniendo una segunda relación matrimonial con Celia Campo. Álvaro Ortiz, actor, tío de Angélica María, murió en Puerto Escondido, Oaxaca, en abril de 2013.
Cuando los padres de Angélica María se divorciaron, su madre, que tenía la custodia de la niña, se vino a México y allí fue donde la gran cantante y actriz inició su carrera profesional. En 1949, estando acompañando a su tía, la actriz
Yolanda Ortiz, en una fiesta, a la que también asistía el productor de cine Gregorio Wallerstein, éste comentó que buscaba un niño para participar en su próxima película, “Pecado”. Angélica al escuchar esto, pidió que le cortaran el cabello y participó en la audición de la cinta, quedándose con el papel. Así se marcó el inició de una carrera como actriz infantil en aquella inolvidable época de oro del cine mexicano. Año 1950. Por su actuación en “Mi esposa y la otra” se ganó el Premio Ariel 1953. En 1956 llegó su consagración como actriz y sus inicios en la música, siendo llamada “la novia de la juventud”, que terminó siendo “la novia de México”. De aquellos primeros años en los foros, Angélica María recuerda con cariño a muchas figuras del cine, tales como Pedro Infante, Arturo de Córdova, Joaquín Pardavé, loe hermanos Soler, Marga López, entre otros.
En 1966 viaja a España y al lado de Paco Camino rueda la película “Fray torero” y en 1967 inicia sus giras internacionales, pues ya había incursionado en la música. En efecto, cuando participaba en la comedia musical “Las Fascinadoras” alcanzó el sueño de grabar su primer disco. Tuvo todo el apoyo de Armando Manzanero, joven compositor y pianista. Cuando salió al mercado “Eddy, Eddy”, las ventas y la popularidad de la artista se elevaron. Las grabaciones continuaron, siendo la compañía Musart la disquera que la acogió inicialmente, pasando luego a la RCA Víctor.
Angelica María era todo un suceso en los discos, en el cine, en el teatro, en la televisión, en los escenarios de diferentes países. Sus giras y actuaciones al lado de los grandes ídolos mexicanos, tales como César Costa, Enrique Guzmán y Alberto Vázquez, eran sin descanso. Angélica María definitivamente había conquistado el mundo juvenil latinoamericano. Participó en varias películas con las grandes figuras del rock mexicano, pero también rodó una película al lado del argentino Ramón “Palito” Ortega. En 1963, Angélica María hizo parte del elenco de “Mi vida es una canción”, al lado de Enrique Guzmán y Begoña Palacios (1941-2000). Aquí es importante anotar que entre Angélica María y Enrique surgió un enamoramiento, fueron novios, pero esa relación sentimental no llegó a nada, ya que el cantante era “muy enamorado”. Se rumoró que, con Begoña, quien también lo acompañó en “Fiebre de juventud” (o “Romance en Ecuador”), hubo un flirteo fugaz. Quiero destacar que en esta producción cinematográfica interviene el cantante Julio Jaramillo.
Pero para decepción de los incontables admiradores de Angélica María que la veían como su “amor platónico”, la bella y talentosa artista contrae matrimonio con el venezolano Raúl Ricardo Vale Castilla (Maracaibo, abril 1944 – Houston, diciembre 2003), o simplemente, Raúl Vale. Cantante, autor, compositor, humorista, comediante, actor y presentador, siendo llamado “el hombre espectáculo”. Este se dio en 1974, y 15 años después, llegó el divorcio, en 1989, presumiblemente por actos de infidelidad. De la unión matrimonial de Raúl y Angélica María nació la actriz, comediante, imitadora y cantante Angélica María Vale Hartman, nacida en noviembre de 1975. Angélica
Vale es recordada por su actuación en una versión de la novela colombiana “Betty la fea”, pero que se llamó “La fea más bella”.
Angélica Vale contrajo matrimonio en el año 2011 con el cubano de nacimiento Otto Padrón, unión que perduró 14 años y de la que quedan dos hijos: Angélica Masiel y Daniel Nicolás, nietos de la gran Angélica María.
La vida artística y personal de Angélica María está pletórica de anécdotas e historias que ella nunca ha olvidado. Por ejemplo, cuenta que cuando trabajó al lado de Pedro Infante en la película “Los gavilanes”, el artista le dijo una frase que la dejó marcada: que ella sería una gran artista porque hablaba con los ojos, igual que él. La artista también dice que una de sus mejores amigas, considerada casi como una hermana, fue la actriz, presentadora de televisión, locutora radial y periodista Talina Fernández (1944-2023), llamada “La dama del buen decir”.
Hace algunos años tuve la oportunidad de tener un contacto muy cercano con la disquera mexicana DCM (Discos y Cintas de México), luego “Melody”, y pude hacerme a una buena colección de vinilos de la artista, tanto en discos a 33 rpm como a 45 rpm., hoy, verdaderas joyas discográficas. También cuando esa disquera le dio licencia a Sonolux y Codiscos, colombianas, para publicar los nuevos trabajos de la sensacional Angélica María, la colección aumentó. Esta artista sigue vigente, no importa su edad (próxima a cumplir 82 años), pero que se conserva bella, talentosa, exigente laboralmente y seguirá siendo “La novia de México” y de toda Latinoamérica. Hoy, se encuentra radicada en Los Ángeles, gozando de buena salud, después de haber superado algunos problemas que pudo superar con fe y constancia.
Quedan muchas cosas en el tintero, pues Angélica María es tema para una obra escrita muy extensa. Efímeramente, vienen a mi mente “Ana del aire”, “Papacito piernas largas”, “Muchacha italiana viene a casarse”, “Yara” y decenas de títulos más. No puedo dar punto final a esta crónica sin mencionar el hecho de que cuando la disquera mexicana publicó “Noches de verano” cantada por Angélica María y Raúl Vale, inmediatamente me enviaron a Medellín una muestra por vía aérea y con entrega inmediata. Le comenté a Orlando Montoya Rodas, director de Radio Éxito y me pidió que llevara el disco para hacerle un lanzamiento exclusivo, cuando la versión aún no se había publicado en Colombia. Fue un éxito total, que estuvo en el escalafón musical varias semanas.
*Periodista e investigador musical
Medellín, julio 8 de 2026









