Un cancionero lloró (cuando nació en Chilapa)

Por: Luis Aguilar Nava

Cantando me he de morir,

cantando me han de enterrar,

y cantando he de llegar

al pie del Eterno Padre:

desde el vientre de mi madre

vine a este mundo a cantar.

José Hernández.

Se percibe expectación en el ambiente artístico ligado al género ranchero. En el segmento “México, Magia y Encuentro” del programa “Siempre en Domingo”, conducido por Raúl Velasco, se lleva a cabo desde Phoenix la final del 2º Festival de la Canción Ranchera. El abanico de los diez intérpretes de la canción bravía que han llegado a la última etapa del certamen es garante de que será un evento especial en la edición de 1980: David Zaizar, María de Lourdes, Imelda Miller, Gilberto Valenzuela, Juan Zaizar, Alejandro Rivera…al final del día, éste último obtiene el galardón con la sentida interpretación de la composición de Jorge Montana “Un cancionero lloró”, única canción participante de ese concurso que fue un verdadero éxito popular y así agregaba el cantante un éxito más a su trayectoria artística cuyo principio fue sin buscarlo.

El inicio en el medio fue inesperado. A finales de los años 40´s durante muchas noches, cantando acompañado de su guitarra, desvelaba a sus vecinos “el joven”, como lo apodaban en la modesta vecindad donde residía en Peralvillo 15, interior 22, vecindario donde había varios talleres de zapatería en esa época y en otro tiempo residió, según se sabe, Jaime Nunó, autor de la música del Himno Nacional Mexicano. De esta casa salía para dirigirse al gimnasio, lugar donde entrenaba frecuentemente. Es precisamente en el gimnasio donde lo conocieron dos personalidades consagradas en el medio artístico: Javier Solís y René Cardona padre, quienes advierten su talento y lo invitan ahí a formar parte del Trío Los Pastores junto con Javier Carrillo y Ángel Pérez. Este trío empezó con continuos éxitos profesionales y desde 1952 aparecen en la televisión haciendo aportaciones valiosas al huapango con un repertorio amplio entre el que destacan Huapango torero, Morena es la Macarena y La Chiquitita, entre otras.

Con el paso de los días hubo eventos de la vida que llevaron a Alejandro Rivera a decidir por una carrera artística como solista y separarse de aquel trío de esencia campirana en donde fue sustituido de manera temporal por José “Pepe” Saldívar, que provino del Trío Calaveras. Tríos de ligas mayores en esos años.

Ya como solista empezó a tener sus propios éxitos y a grabar cientos de canciones, cuyas evidencias se pueden comprobar en las placas de las marcas Orfeón, RCA Victor, Peerless, Rex, Columbia y Cisne entre las de superior renombre.

La calidad de su fina voz y de sus interpretaciones lo llevaron a giras artísticas en países como Suiza, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Rusia, España, Austria, Inglaterra, Estados Unidos de América, Marruecos, Ecuador, Chile, Colombia, Salvador, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Perú, habiéndose presentado en teatros, televisión, radio, cines, y clubes nocturnos donde fue aplaudido por nutridas audiencias.

Alejandro Rivera participó en sus casi 59 años de vida artística en más de 2500 programas en la televisión mexicana y en la mayoría de los países en que puso en alto la música mexicana. Es relevante citar que actúo para la televisión de la BBC de Londres, Inglaterra, indicador que revela su gran valor artístico. Fue cantante en 17 cintas de cine, habiendo estelarizado como actor cuatro películas, actuando en una de ellas como zapatero en su antigua vecindad de Peralvillo 15.

En la década de los 70´s participó muchas veces en el programa el Club del Hogar con Francisco Fuentes Granados “Madaleno” y Daniel Pérez Alcaraz “Danielito”. Hacia los años de 1999 y 2000 apareció en el programa Boleros y Un Poco Más del Canal 11 conde cantó como solista e hizo dueto con la cantante Doris. Decir Canal 11 es hablar de cultura en serio.

Un sello de belleza e integridad le imprimió al sonido al cantar con una particular vibración en la voz al igual que los Reyes del Falsete (Miguel Aceves Mejía y David Zaizar). Los tres fueron exponentes de este estilo genuinamente único que se sigue admirando a la fecha. Esto es algo que debe tenerse en cuenta al tratar de dimensionar la calidad artística de Alejandro Rivera.

Hay quien ha afirmado que «fue un maestro alcanzando notas agudas por encima del registro normal, imprimiéndole un estilo personal que lo acredita como el “FALSETE DE MÉXICO”. Ese estilo que invita a deleitar el oído con bellas interpretaciones de Libro abierto, Cielo Rojo, El jinete, Échame a mí la culpa, Que te vaya bonito, Cuando el destino, Vámonos, Canción Mixteca, etc…

Para orgullo de esta tierra siempre dijo haber nacido el 1 de junio de 1927 en el municipio de Chilapa, Gro. Así lo saben sus descendientes actuales. Le tocó ver la luz por vez primera en un Chilapa convulsionado por la guerra cristera. Muy contemporáneo de Paulino Enrique Gutiérrez (22 de junio), de los hermanos Ismael y Manuel Villalba (17 de junio) y de mi madre, Petra Nava (29 de junio). No se conoce cómo o por qué llegaron a este lugar sus padres, Donaciano Rivera y su esposa la Sra. Salgado, al parecer originarios de Morelia, Mich.

En una primera revisión de los libros de bautismos de hijos legítimos e ilegítimos la parroquia de San Francisco de 1927 no fue posible localizar su partida eclesiástica. Está pendiente revisar la información en la parroquia de La Villa. Hay quienes suponen que pudo haber nacido no en Chilapa sino en alguna parte del municipio de Ahuacuotzingo.

Cada quien tiene su propio calendario y las hojas se arrancan con el paso de cada día. Llegó hace unos ayeres el momento en que al arrancar la última hoja UN CANCIONERO LLORÓ y se despidió al cerrar los ojos el 27 de septiembre de 2011, día en que ningún paisano se enteró de su éxodo de este mundo en que partió como EL JINETE que canta rumbo al más allá donde buscará su CIELO ROJO para cantarle al Creador. Tal vez hoy también derrama una lágrima al cantar su propia CANCIÓN MIXTECA desde el puente de la eternidad.

En la tierra donde nació no se le conoce a pesar de haber ser su cantante más encumbrado, su voz de oro más laureada. Nadie le escucha en los hogares ni en las estaciones de radio se difunde su privilegiada voz tan aplaudida en el extranjero…En cambio se le rindió un homenaje en Estereo Mendel 103.7 FM de Aguascalientes en el programa “Hasta que el cuerpo aguante” cuando se cumplieron dos años de su fallecimiento.

Descansa en paz, Alejandro Rivera Salgado, EL FALSETE DE MÉXICO e “ícono de la música tradicional mexicana”. Sea este un homenaje personal a tu memoria y también una disculpa, porque a pesar de que expresaste en todo momento que esta fue tu tierra de nacimiento…Chilapa seguirá sin memoria y sin historia, y tampoco tendrá un lugar para ti entre sus grandes hombres… y te seguirá ignorando cada día. Paz de Eternidad para ti, ahijado artístico de Javier Solís. Ahora con claridad comprendes por qué te digo:

“Me perdona usted, señor…”

 

PUBLICADO EN EL FACEBOOK: Domine Et Deus Noster el 24 de septiembre de 2018.

Y en la página EL REBOZO DE CHILAPA el 13 de septiembre del 2019.

1 comentario en “Un cancionero lloró (cuando nació en Chilapa)

  1. Gracias por la publicación, maestro Ernesto Martínez Frausto.
    Ha sido un privilegio para un servidor que haya considerado el texto que refiere parte de la vida de don Alejandro Rivera a quien hubiera querido conocer personalmente.

Deja un comentario